Ucrania realizó durante la madrugada del sábado una ofensiva con cientos de drones contra distintas regiones de Rusia, incluyendo zonas cercanas a San Petersburgo, donde se desarrollaba la jornada final del Foro Económico Internacional de esa ciudad.
Las autoridades rusas informaron que los sistemas de defensa aérea respondieron a los ataques en varios puntos del país.
El Ministerio de Defensa de Rusia señaló que fueron interceptados 376 drones en diversas regiones, entre ellas Leningrado, Moscú, Bélgorod, Kursk y Tula.
Más de 140 aparatos fueron derribados en la región de Leningrado, que rodea San Petersburgo. Durante la emergencia, autoridades locales solicitaron a la población permanecer en sus viviendas mientras se desarrollaban las operaciones de seguridad.
El Servicio de Seguridad de Ucrania informó que los ataques tuvieron como objetivo una base naval en Kronstadt y un arsenal de la Armada rusa ubicado en la región de Leningrado. Moscú sostuvo que las defensas aéreas evitaron daños de mayor alcance y reportó que tres personas resultaron lesionadas, aunque posteriormente fueron dadas de alta.
Los efectos de la ofensiva también se registraron en otras zonas del territorio ruso.
En la ciudad de Ust-Labinsk, un depósito de petróleo se incendió tras el impacto de drones, mientras que en la región de Tver un hombre murió al ser alcanzado por restos de una aeronave derribada, según autoridades locales.
La operación ocurrió un día después de que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, rechazara la propuesta de una reunión directa planteada por el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski.
El gobierno ucraniano calificó los ataques como una respuesta a la ofensiva militar rusa, mientras que funcionarios de Kiev criticaron la negativa de Moscú a sostener conversaciones al más alto nivel.
Mientras tanto, Rusia continuó sus operaciones militares sobre territorio ucraniano.
Autoridades regionales informaron sobre víctimas y personas lesionadas en las regiones de Nicolaiev, Zaporiyia y Dnipropetrovsk.





